Jorge Yáñez y el giro radical que le dio a su carrera: “Me pregunté: ¿qué impacto tiene la investigación que hago?”

El Dr. Jorge Yáñez Solorza ha tenido una vida movida: tras graduarse como bioquímico en la UdeC, decidió irse a doctorar a Alemania. La experiencia lo hizo tomar conciencia de lo importante que era hacer ciencia de nivel internacional: “En aquellos tiempos uno hacía ciencia y se estaba relativamente aislado; más allá de tener escasas colaboraciones y contactos internacionales, era difícil aspirar a más. En cambio, cuando uno trabaja o estudia en el centro de Europa, como es el caso de Alemania, conoces gente de todas partes del mundo y aprendes a hacer ciencia internacional”.

El investigador estudió en la ciudad alemana de Dortmund por 4 años, “una zona que había prosperado por el carbón y acero, por lo que en su esencia se asemejaba mucho al desarrollo industrial que tenía Concepción en aquel entonces. Además de muy industrializada, también era una ciudad universitaria. Nos dimos cuenta de que así sería Concepción en unos 30 años más y nos gustó lo que vimos”, relata.

Yáñez se considera una persona que se adapta a todo: vivió en Alemania, Estados Unidos y a donde fue trabajó sin problemas e hizo círculos sociales amplios que aun perduran. Pero tiene claro que “hay lugares donde me siento más cómodo y Concepción me produce eso. Siempre nos agradó por su entorno natural, clima, su cercanía al mar, pequeño tamaño y amplios servicios de buena calidad. El amor a esta ciudad, mi familia y amigos me trajo de regreso”.

El resultado está a la vista: está a punto de cumplir veinte años trabajando en la UdeC, hace docencia en pregrado y postgrado, y se ha adjudicado varios proyectos científicos. Incluso, este año obtuvo la jerarquía de profesor titular. Pero llegar a este punto no estuvo exento de dificultades e incluso, de autocrítica.

Hacer ciencia en Chile

“Cuando cumplí unos 15 años trabajando en la universidad, me pregunté: ¿qué impacto tiene la investigación que hago en la universidad y mi entorno, aparte de formar nuevos profesionales y científicos?”, me cuenta. Tras hacerse esa autocrítica, descubrió que, si bien su investigación tenía una buena acogida a nivel internacional en un selecto y pequeño círculo científico, tenía escaso impacto o contribución a nivel local.

En vez de desanimarse, decidió darle un vuelco a su vida académica: “Empecé a postular a proyectos orientados a la aplicación, como CORFO, FONDEF y de desarrollo tecnológico. Fue así como mi investigación pasó de ser 100% fundamental, a ser 80% aplicación y sólo 20% fundamental”, explica. Hacer un cambio en 5 años no fue nada fácil: “cometimos muchos errores, pero fuimos aprendiendo en la marcha; nos asociamos con gente que sí sabía y lo logramos: el año pasado ganamos prácticamente todos los proyectos que postulamos”, cuenta con orgullo.

Yáñez afirma que investiga en áreas heterogéneas: “Me gusta hacer ciencia desde lo local. Estudiar problemas ambientales ya sea de la región o del país y eso, genera conocimiento y una contribución global. Como Chile es un laboratorio natural, tenemos muchas oportunidades en los temas en que podemos investigar”, detalla.

En lo que más ha centrado su carrera, es la química analítica ambiental, aplicado casi siempre al estudio de especies químicas de metales, metaloides y contaminantes emergentes para conocer su influencia en la salud de las personas y el medio ambiente. “Otra área, es la de espectroscopía analítica, la cual investigo pensando en cómo aplicarla a la industria nacional, especialmente la minería del cobre, en química forense, antropología, microbiología, entre otras”, explica.

Este profesor tiene claro que “si a la industria del cobre le va bien, a los chilenos les va bien y la sociedad puede progresar”, por lo que hace lo posible por aportar nuevos métodos y llevarlos a empresas tan importantes como Codelco. Es con esta empresa estatal que trabajan “para desarrollar métodos de análisis en tiempo real en sus procesos de producción, que mejoren la productividad, que disminuyan los riesgos de accidentes o que disminuyan la contaminación”. También, está trabajando en un proyecto FONDAP dedicado a la energía solar, usando esta para promover reacciones químicas que puedan ser utilizadas en procesos mineros o la descontaminación de aguas. Incluso colabora con la PDI y Carabineros para aportar nuevos métodos en el análisis de residuos de disparos y de explosivos: “Buscamos el impacto social al investigar”, precisa.

Llegar hasta este punto, no ha sido fácil: “Las empresas no tienen mucha conciencia sobre lo que es invertir en desarrollo. Pero el mundo y las tendencias los están obligando a pensar más en el desarrollo propio”. Para Yáñez, el principal error es que, en vez de adelantarse a los problemas, se van respondiendo a urgencias y en el camino: “la ciencia es una actividad constante que toma tiempo, toma años. No puede ser mirada como una respuesta a un problema inmediato. Yo creo que esa es una dicotomía importante que separa el desarrollo del mundo privado y lo que se hace en las universidades”, afirma.

Como muchos otros investigadores, mira con esperanza y al mismo tiempo, algo de escepticismo, la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología: “Por un lado, es súper bueno que exista, porque va a ordenar en una misma institución intereses que son diversos: económico, social, de la salud, ciencias fundamentales. Pero me parece que todo orden nuevo, debe estar asociado a una operatividad y ahí tengo mis dudas. Si esto no va a acompañado de recursos frescos, va a ser una entidad netamente administrativa y puede no cumplir las expectativas del país”, declara.

Veinte años en la UdeC

“Nunca me di cuenta de lo rápido que estaba pasando el tiempo”, afirma al referirse a sus veinte años trabajando en la UdeC. Yáñez afirma que se preparó para esta etapa y que la disfruta: “Me gusta la libertad de cátedra que hay aquí. Cada docente le puede dar un aporte individual, una impronta particular. Esa libertad te permite dar énfasis a tus experiencias o sobre el cambio que se avecina”, detalla.

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Sobre lo que le falta a esta institución, afirma que “estamos al debe en dar a conocer el espíritu y resultados de la actividad universitaria; difundir ideas, hacerlas propias y debatirlas. La universidad debe tener opinión, estamos mandatados por la sociedad a pensar y debatir libremente para progresar. Por otro lado, estamos al debe porque nuestro recurso humano de alumnos cambia constantemente y la Universidad no reacciona oportunamente. Por su puesto, la limitación de los recursos siempre va hacer difícil la anticipación y adaptación oportuna, pero eso no puede limitar nuestra creatividad… tenemos que adaptarnos a los nuevos tiempos, a los nuevos estudiantes usando la tecnología en forma vanguardista, debemos sorprender al estudiante del celular inteligente, al de las redes. ¿Qué sacamos con tener un Facebook para darnos a conocer, si este es súper fome? Tenemos que ir innovando”, afirma entre risas.

Este profesor declara que, aunque es difícil investigar y enseñar al mismo tiempo, también lo considera un privilegio: “Hay investigadores que trabajan en centros e institutos de investigación del Estado, donde no hacen docencia y finalmente, extrañan enseñar lo que aprenden investigando. Entonces, aunque significa una carga adicional de trabajo, es un privilegio poder contarle a tus estudiantes lo que estás haciendo o lo que otros están haciendo. Disfruto mucho hacer clases, especialmente en postgrado, y bueno, obviamente disfruto más algunos cursos que otros…”, declara entre risas.

Recientemente, la UdeC cumplió 98 años. Para su centenario, Yáñez sueña con “la universidad que Concepción y Chile se merece y anhela. Yo creo que la UdeC debería estar dentro de las 100 mejores universidades del mundo”. El profesor explica que “se han hecho muchas cosas y se han hecho bien, sin embargo hay mucho por hacer aun. Tenemos que aprovechar situaciones tales como que ¡nuestros académicos son los mejores evaluados en los ranking dentro de todas las universidades del país! Este alto estándar de calidad académica tiene que ser transversal en todas las áreas del conocimiento, necesitamos un desarrollo armónico en campus. Las áreas que están deficitarias hay que promoverlas, incentivarlas y potenciarlas”.

Para él, además es importante planificar, anticipar y fomentar el recambio académico. “Las ciencias son tan cambiantes, que hay que tener ese dinamismo. Cuando todo eso suceda, estoy seguro que la UdeC estará entre las mejores 100 del mundo. El recurso humano está aquí, sólo hay que motivarlo, incentivarlo y posibilitar su desarrollo máximo”, concluye.

Otro desafío con sabor a café

Como si enseñar, investigar y desarrollar proyectos científicos no fuera suficiente, el cariño por la ciudad de Concepción y su historia llevó a que Jorge Yáñez se embarcara en un nuevo desafío junto a su esposa, Paola Reyes, nutricionista también de la Universidad de Concepción y sus cuatro hijos: establecer el “Café de la Historia”. Se trata de una pequeña y acogedora cafetería local ubicada al costado de la Galería de la Historia en el corazón del Parque Ecuador, en calle Hospicio #40 (Parque Ecuador). Sándwiches inspirados en personajes históricos de Concepción, waffles alemanes, platos típicos chilenos y arte con café son algunas de sus especialidades.

Él aclara que “lo que estamos haciendo es aportar con nuestro esfuerzo y experiencia familiar, para ofrecer a la ciudad este nuevo lugar de encuentro de personas y con la historia de Concepción. Era un anhelo y un proyecto que teníamos que hacer en Concepción”. Yáñez explica que en otras ciudades es común que los museos tengan algún lugar de encuentro con su historia y cultura y a los penquistas les faltaba esto: “El café es un lugar donde la gente converge y comparte después de recibir información de la ciudad en el museo, pasear por el parque o después del trabajo. ¿Y qué mejor que estuviera ubicado en el centro del parque de la ciudad? Es un lugar privilegiado. Como mi esposa es nutricionista, siempre ha trabajado ligada a los alimentos, así que me inspiró su idea y decidimos embarcarnos en esto. Además, a ambos nos encanta la historia, la historia de la ciudad de Concepción, su mezcla sabrosa de culturas la trasladamos a los platos y nuestra carta”, agrega.

La cafetería abrió sus puertas hace cuatro meses, justo en la esquina donde se junta Víctor Lamas con Lincoyán, y en junio esperan que se termine de construir para inaugurarla oficialmente. “Ha sido nuestro modesto aporte a la ciudad y a su identidad. Nosotros queremos hacer y fomentar la cultura cafetera bajo el lema ‘la historia del café en el café de la historia’… y por supuesto, ayudar a difundir la historia de Concepción”, concluye.

12 respuestas a “Jorge Yáñez y el giro radical que le dio a su carrera: “Me pregunté: ¿qué impacto tiene la investigación que hago?””

  1. Olgui Yáñez Inzunza dice:

    Excelente trabajo y lo mejor que se reconoce a profesionales jóvenes que hacen su trabajo con responsabilidad compromiso y lo mejor, con el entusiasmo que lo caracteriza. Me enorgullece leer este reportaje que bien te representa y al Excelente profesional y nunca dejas de ser la buena persona sencilla que nunca deja de disfrutar de las cosas sencillas que la vida te ofrece. Felicidades querido primo.

  2. Liliana Saavedra Morales dice:

    Excelente reportaje , me encanta que se reconozca la trayectoria y el trabajo bien hecho … un abrazo Jorge y bravo por el nuevo emprendimiento , ya estaré por allá para compartir un tico café con ustedes …
    Un abrazo para ambos
    Lily

  3. German Lastra dice:

    Excelente JORGE. Felicitaciones.

  4. Carlos flores dice:

    Buen logro, Jorge, tu trabajo e inspiración han logrado frutos, eres ya un ejemplo para las generaciones nuevas , un referente que con trabajo y entusiasmo se pueden lograr sueños, eres consciente del aporte que se puede generar a partir de nuestro rol , como docente e investigador, muchas felicidades, un abrazo !!!!!

  5. Marianne Careaga Verdugo dice:

    Felicitaciones !! Para ti y tu familia , que lindo enterarnos de tu trabajo , sin duda con una trayectoria excelente , gran aporte a la sociedad , realmente un orgullo .

  6. Anónimo dice:

    Querida Pao, esposo e hijos. Una felicidad inmensa de vuestro emprendimiento…. todo el éxito que se merecen.
    Cariños.

  7. Carmen salamanca dice:

    Grande Jorgito !!! Eres un gran científico , pero mejor persona . Un abrazo de los sepulveda Salamanca

  8. Isabel cares dice:

    Una gran inspiración para la juventud estudiantil felicidades amigo

  9. Felicidades por estos grandes logros….pero ademas faltó destacar su lado deportivo como miembro activo del club de windsurf octava de Concepción donde disfruta de la naturalesa practicando este hermoso deporte extemo

  10. Juan Domingo Santibáñez Riquelme dice:

    Excelente reportaje. Por fin están dando a conocer a miembros de nuestra comunidad del Bio-Bio que piensa y actúa en función de los intereses de nuestra región y ciudad. Académicos como el doctor Yáñez merecen ser noticia para orgullo de nuestra región y de quienes tenemos la fortuna de conocer y tratar tanto académica como socialmente.

  11. Roxana Arriagada Ruiz dice:

    Gran iniciativa de Jorge para darle a esta ciudad un rincon difetente en donde en una tarde de otoño te llama el sabor y olor a cafe distinto en un lugar magico.
    Felicitaciones por todo el aporte que has entregado a esta ciudad en base a tu conocimiento y grandes experiencias.
    Eres un personaje por la cual admiro por tus ancias de hacer cambios y no perder tu fe.
    Felicitaciones estinado Jorge y exito en todo.

  12. Gerardo González Rocha dice:

    Excelente!! Felicitaciones y Mucho éxito Jorge, en cada nuevo desafío
    Saludos

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